AVISO: El descubrimiento de 25 años de investigación turco-polaca-iraní que ningún neumólogo en Latinoamérica ni España te va a mencionar sobre los broncodilatadores.
Cada vez que tu pulmón intenta limpiarse y no puede, el tejido se inflama un poco más.
La inflamación llama a más moco. El moco endurece la pared. Tu inhalador hace una sola cosa: relaja el músculo que rodea al bronquio para que entre más aire.
Pero no hace absolutamente nada por los cilios paralizados, ni por la pared bronquial dañada, ni por el moco endurecido.
Es como abrir la puerta de un cuarto sin reparar el cuarto. El número en la espirometría puede subir un poco. La enfermedad sigue avanzando en silencio.
Si esto se parece a tu vida — tos espesa al despertar, ahogo al subir escaleras, silbido en el pecho de noche — lo que sigue podría cambiar cómo piensas sobre tus pulmones.